Ya sea en una reunión de Tupper, en un recital de Leo Mattioli, o en una fiesta en la que entramos de colados, pocos hemos podido eludir la sensación de ser sapos de otro pozo, al menos una vez en la vida. Pero como es posible que haya gente tan sobreadaptada que se adecua a cualquier situación, aquí va una guía rápida para experimentar en carne propia lo que es ser un pequeño “marginal”.
No comas carne (o negáte a las hamburguesas o al querido y tradicional chorizo). Aunque tu decisión no afecte directamente a nadie, en un segundo y sin que lo esperes te sentarán en el banquillo de los acusados: “¿Sos vegetariano?”, “¿Hiciste una promesa?”, “Me revienta la gente delicada” y “Si te ponés a pensar de dónde sale la comida, no comés nada, nena”.
No tomes cerveza. A pesar que su sabor no sea particularmente llamativo, no tomarla es casi sinónimo de destierro social y sin querer te convertís en el amigo ortiva que arruina todas las rondas cerveceras: “Y ahora qué tomamos?”, “¿Sos abstemio?”, “¿No te prendés con una al menos?”, “Vaaamos, si te gusta”, “Pero si el otro día te vi tomando Gancia”.
Revelá que nunca tuviste novio/a ni ningún tipo de relación amorosa. Una criatura tan especial no entra en el esquema mental de algunos, y aunque no te conozcan terminarás invariablemente encasillado/a en teorías y rumores falsos. Que sos muy exigente, que andás en secreto con el kiosquero de la esquina, que nadie te aguanta, que sos un loser… Algún problema debes tener.
Negáte a ir al boliche. Es fácil encontrar razones para faltar a la cita “obligada” del finde. Pero mucha gente no entiende cómo no te fascina ir a hacer cola a las 4 de la mañana con un frío antártico y pagar para entrar a un reducto atestado de humo, gente empujando y música de Machito Ponce y Luis Miguel.
Decí que te molesta el humo del cigarrillo. Y no importa si padecés de alergia, si te hace doler la cabeza o si sos conciente del daño que provoca el humo. Ningún motivo es suficiente si ya cometiste el error que te condenará como la persona más dictatorial y menos cool de la faz de la Tierra.
Pueden sumar ideas dejando sus comentarios. Es que hay muchos disparadores más para que, si no entrás en los limitados cánones actuales, la gente hable de vos. Aunque como diría Moria Casán, mientras hablen…
domingo, 14 de septiembre de 2008
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2 comentarios:
Me identifiqué demasiado con éste! y es que yo con mis principios y ética de vida, conocimientos de biología y salud.... se me hecha por tierra mi vida social! jejeje
Saludos Kari!
Yui... a todo esto
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