miércoles, 10 de septiembre de 2008

Cómo armar un currículum como la gente.

En primer lugar, es vital escribirlo en computadora. Si entregás un CV manuscrito, puede que lo lleven a analizar por una grafóloga y quién sabe si la rayita de la “ñ” mal dibujada o el firulete en alguna “a” final sean la causa de tu próximo rechazo laboral. Si lo pasás a máquina, hay dos opciones: que piensen que estás mintiendo la edad (y en realidad tengas 70 años), o que crean que estuviste encerrado en una cueva durante la última década.
Ahora, el contenido. El nombre completo es fundamental. Parece obvio, pero muchos quieren ocultar su segundo nombre pensando que no es data importante ¡Grave error! La verdad tarde o temprano sale a la luz, y convierte a tu acto inocente en uno premeditado y cargado de mala intención. La empresa razonará: “si encubrió que se llama Raúl Teodoro, quizás también esconda un pasado como asaltante de ancianas, asesino serial, o panelista de chimentos de canal de cable”.
Los datos personales son otra info a cuidar: si tu correo electrónico es laconsentidadepapi@hotmail.com o pinchahastalamuerte@yahoo.com.ar, es hora de crear otra cuenta, aunque no seas muy amigo de la tecnología. Y si no tenés celular, inventáte uno: tu potencial empleador quiere asegurarse que te tendrá todo el tiempo disponible, así que no le rompas la ilusión. Lo más probable es que, fuera del horario de trabajo, nunca te necesite realmente.
La experiencia es importante, pero no es cierto que cuanto más mejor. Si el puesto es para “programador senior”, no incluyas tu experiencia como repartidor de folletos, instructor de parapente o verdulero en lo de tu tía Chola, porque más que sumar, vas a restar puntos. El CV te va a quedar tan largo y lleno de datos intrascendentes, que nadie va a leer ese mamotreto. Lo más seguro es que termine como papel reciclado en forma de boleta, revista o servilleta.
Y por ultimo, la pregunta del millón: ¿qué poner en la “remuneración pretendida”? ¿Como evitar la tentación de agrandarse, sin achicarse demasiado? Aun no encontramos la respuesta. Pero no vendría mal que te rodees de expertos en cálculo y ciencias contables, para que te ayuden a traducir en pesos el equilibrio exacto entre lo que te quieren pagar y lo que realmente te merecés. Suerte con eso. A mí no me hace falta, yo ya tengo trabajo.

No hay comentarios.: