jueves, 13 de noviembre de 2008

Cómo ir “de shopping”

Porque no es verdad que todas las mujeres (y muchos hombres) adoramos ir de compras. Si por mí fuera, esperaría que la ropa que quiero aparezca mágicamente en mi cajón, sin tener que andar gastando los pies ni cinchando dentro de veinte probadores para que el jean suba (una tarde de shopping hace perder más de mil calorías). Pero a veces no queda otro remedio. Para situaciones como esas más vale ir preparado.
Una vez que lográs gozar de la atención del/la vendedor/a, hay que hacerse explicar bien. Las denominaciones cambian cada vez más rápido: lo que para algunos es un saquito, para otros es una camperita, para otros un sueter, e incluso no faltará el que te muestre una camisa. Los colores también cambian: “¿Marrón? Aah, vos querés chocolate”. A memorizar, entonces: las calzas son leggings, los anteojos, gafas, y la manta polar ¡pólar! Además, ahora hay buzo de arriba y de abajo, generando la contradicción de un pantalón de buzo, si acaso fuera posible (al menos cinco años atrás).
Ahora que ya tenés un mini-diccionario aprendido, y estás listo/a para probarte, empieza lo peor. Te conviene andar bien despierto y rápido de reflejos para sostener la ropa con tus manos (los ganchos de la pared nunca son suficientes), probarte, mirarte, llorar, volverte a mirar con cara de compasión y atajar la cortina en caso que la vendedora intente meterse en tu probador. Dentro de esos habitáculos con luz fluorescente y espejo deformante, es fácil sentirse débil e influenciable. Pero, así y todo, no te dejes convencer por la empleada que te dice que te queda todo divino, aunque ese pantalón grite por los costados que no es tu talle. La ropa excesivamente apretada hace mal al cuerpo y nos hace ver más gordos, porque —física pura— lo que se comprime por un lado, escapa por el otro.
Como se ve, no es fácil salir de compras. Pero al menos nos queda el consuelo de que aun podemos hacerlo (no se sabe por cuánto tiempo más), y la sensación de que realmente elegimos qué vestir, aunque, desde luego, eso no sea cierto.

No hay comentarios.: