martes, 9 de diciembre de 2008

Cómo aprender a manejar

Para un tema tan delicado como este, una columna no es suficiente. Porque a ese auto, que tanto sudor nos costó, que tanta plata nos saca entre carnet, VTV, combustible, seguro y mecánico, a ese auto hay que manejarlo. Pero, por lo menos, he aquí algunos consejos:
Ante todo, tené en cuenta que no basta con la difícil tarea de controlar el vehículo, sino que además hay que controlar todo lo que está fuera de él: perros, gente, otros autos, el trazado de las calles, los postes de luz, etc. Si no querés destruir tu coche (o, lo que es peor, a un ser vivo), andá con cautela.
Para sacar el carnet, hay que saber manejar, lo cual sólo se aprende… manejando. Pero para manejar necesitás carnet. El Municipio aún no se hizo cargo de esta encrucijada y no hay lugares destinados al efecto, así que no te queda otra que la infracción obligada. Empezá manejando por las afueras.
Pero en las afueras, parece que los peatones, los perros y las bicis se cruzan más que en el centro de la ciudad. Te conviene ir a un lugar menos transitado.
Pero ir a un lugar aun menos transitado equivale a hacer rally entre calles de tierra, pozos y naturaleza virgen, que te terminarán conduciendo invariablemente a un zanjón.
Parece que la única solución es aprender en un simulador. Andá a un local de juegos electrónicos, sentáte en uno de autos y estáte así, mínimo diez meses.
Ahora sí, ya podés pasar a pruebas mayores: esquivar a la señora que camina a dos por hora, no entrar en pánico ante la súbita aparición de 4x4 o colectivos, pasar de primera a segunda mientras doblás, y no pisar al perro que está en el medio de la calle y no tiene la más mínima intención de correrse.
Y por fin llegó el día en que transitarás por el mini-circuito en busca del pase mágico. Para eso es vital conservar la derecha (aunque tu auto ocupe los dos “mini-carriles”), frenar en cada sendita peatonal y evitar desconcentrarte pensando para quién rayos diseñaron esa ciudad de juguete.
Ya está. Ya aprendiste. Ya tenés el carnet. Y el cartel. Ese que dice “Principiante” por no decir “Peligro al volante”. Pero ahora, hay algo que no entiendo. En vez de tanto carnet, ¿no debería llevar la mayoría ese simpático cartel?

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